Una ventana al espacio sideral se abre en el murito de una carnicería en Tunjuelito. En el éter cósmico flotan los cuartos traseros de un cerdo que emiten un resplandor digno de una supernova. Esta imagen, una de nuestras capturas fotográficas favoritas de todos los tiempos, hace también parte de la más reciente serie de postales de Populardelujo.

Es muy interesante esta imagen. Está llena de oposiciones que dicen mucho sobre el trabajo de los pintores callejeros. Por un lado, el realismo con que está pintado el marrano contrasta con la idea casi onírica del un porcino flotando en algo que parece el espacio exterior. Un buen ejemplo de que a menudo la gráfica callejera es más que mera publicidad. En los trabajos de muchos pintores callejeros se ve que los murales y avisos son herramientas de venta tanto como medios de expresión personal.

Por otro lado, el marrano de Tunjuelito, bruscamente truncado, quizás como como resultado de haber dividido y subarrendado parte del local original, es una evidencia a la vez dramática y graciosa de los azares e inclemencias a los que está sujeta la gráfica callejera.

Finalmente, otra oposición interesante es que el animal, por más anónimo que aparezca, no puede evitar darnos señas sobre su autor. Aunque el mural no esté firmado, podríamos poner la mano en el fuego de que se trata de un trabajo del sensacional Miyar’s. Lo delata la atención a las proporciones reales del animal y la combinación de plantilla y aerógrafo. Esa es nuestra conjetura; aquí tienen ustedes un par de preciosas imágenes firmadas por el hombre, en otra carnicería también de Tunjuelito, para que juzgen y saquen sus propias conclusiones.

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–Pollo y carne de res, dos motivos de Miyar’s en una carnicería del barrio Tunjuelito, Bogotá.
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