You are currently browsing the category archive for the ‘6. Memoria local’ category.
>

>
¿No se supone que hay que ser rico para mandarse a hacer un retrato pintado? ¿Que tener óleos de los abuelos, de los hijos, adornando las paredes de la estancia es un lujo que solo se pueden dar las familias adineradas?
No realmente. Al menos en América Latina el retrato pintado ha sido una práctica popular entre los ricos, los no tan ricos y los nada ricos. En Colombia por ejemplo, miles de hogares tienen colgado en el muro del comedor el retrato de los patriarcas de la familia posando de frente sobre un espacio difuminado.
La idea errónea de que los retratos al óleo son “cosa de ricos” quizás tenga que ver sencillamente con el hecho de que han sido precisamente óleos de miembros de la elite, en lugar de óleos de miembros las clases populares, los que museos, coleccionistas y anticuarios tradicionalmente han preferido salvaguardar.
Pero de a poco se equilibra la balanza. Hace un tiempo reseñábamos la colección de fotoretratos brasileros de Titus Reidls y también la tradición de los exvotos mexicanos que a su modo también retratan a ‘la gente de a pie’. Ahora nos alegra mucho enterarnos del estreno de un documental que muestra cómo se ha dado este fenómeno en el Perú:
>
>
Retrato peruano del Perú: una película sobre el recuerdo, el arte y la cultura popular en el Perú es una producción de Mercado Central, un interesantísimo colectivo de documentalistas peruanos a quienes bien vale la pena seguirles el rastro. Más información sobre su trabajo aquí: http://www.elmercadocentral.org
>
>
>
Hace unos años estuvimos en México presentando la exposición Me gustas mucho tú y de paso por el DF tuvimos la suerte de conocer a Giovanni Tronconi, artista y editor experto en la cultural visual mexicana (no por casualidad es el autor de esta bobadita). Giovanni nos recibió en su apartamento y entre las muchas maravillas que nos enseñó estaban los exvotos, unas pequeñas pinturas que sea hacen para agradecer a Dios o a la Virgen por algún favor recibido. Giovanni nos habló especialmente de un pintor de exvotos local llamado Alfredo Vilchis.
Un par de días más tarde Oscar Reyes, unos de los cerebros detrás de Sensacional del Diseño Mexicano, tuvo la buenísma onda de sacarnos a pasear y nos llevó al mercado de las pulgas de Tepito, en donde nos guió hasta el puestito en donde los hijos del mismísimo Vilchis vendían exvotos que su padre, luego de haber descubierto el interés que existía por su trabajo por fuera del ámbito religioso, “hacia pa’ vender”.
Hubiéramos querido comprar doscientos pero no eran exactamente baratos. Así que nos vimos ante la difícil tarea de tener que elegir uno solo. Nos transamos por esta belleza que ven arriba en donde Rufino Orozco “de Siudad Guzman Jaliso” le agradece a la Santísima Virgen de San Juan de los Lagos el haberlo salvado de morir “de una peligrosa y mortal cornada cuando soñaba con ser torero”.
Deberíamos también nosotros agradecerle a la Virgen, porque apenas un par de días más tarde en una líbrería en Oaxaca nos topamos con el libro Infinitas Gracias, Contemporary Mexican Votive Paintings, un libro enteramente dedicado a la obra de Alfredo Vilchis:
>




>
Infinitas Gracias es un libro bellísimo que no solamente recopila muchos exvotos de Vilchis sino que contiene algo que para nosotros, interesados no simplemente en la gráfica popular sino en sus responsables, es un tesoro: al final del libro los editores publicaron unos breves apartes del diario personal del artista.
Durante mucho tiempo un autoretrato y esas pocas paginitas al final de libro era todo cuanto sabíamos de don Alfredo. Pero hace poco gracias a la magia del internet nos cruzamos con este video en donde Alfredo hace de viva voz una especie de autobiografía. Era la gota que faltaba para animarnos a compartir con la audiencia de Populardelujo nuestra admiración por uno de nuestros grandes ídolos, un gigante de la gráfica popular lationamericana sobre el que vergonzosamente nunca habíamos pronunciado ni una sola palabra aquí. Hoy nos ponemos al día. Damas y caballeros, don Alfredo Vilchis:
>
>
>
El nombre ‘Rafael García’ quizás no le diga mucho a los habitantes de Bogotá, pero es sencillamente imposible que su trabajo le resulte indiferente a uno solo de esos mismos habitantes: Rafael García es nada más ni nada menos que el responsable de los banderines fluorescentes que de unos años para acá abundan en las calles de la ciudad y nos ayudan a identificar desde la oferta de llamadas a celular hasta la venta de jugo de naranja recién exprimido.
Sin que nadie se lo hubiera comisionado, este veterano de la estampación nacido en Barrancabermeja tomó en propias manos la señalización del comercio informal de Bogotá. Y lo ha hecho con una gran eficiencia, consistencia y estilo: sus banderines se leen desde grandes distancias y dejan claro al rompe el tipo de servicio que se ofrece; una paleta limitada a cuatro colores de tela (verde, naranja, fucsia y amarillo) ha conseguido darle orden a lo que solía ser la anarquía comunicativa por excelencia; y –al menos en nuestra opinión– su trabajo le ha inyectado mucha gracia al paisaje bogotano que a ratos resulta tan triste y monótono.
Fascinados por su trabajo, el año pasado invitamos a Rafael a que nos ayudara con la promoción de nuestra participación en WDCD y hace unos pocos días tuvimos el placer de invitarlo a dictar un taller en la Universidad de los Andes.
>

>
Por cerca de tres horas Rafael llevó a los alumnos de la materia de tipografía por el proceso de diseñar y estampar un banderín. Habló de las consideraciones que hay que tener al momento de planear las letras, de los “puentes” que hay que reservar al momento de cortar las plantillas, de la firmeza con que se debe asegurar la plantilla a la tela y del cuidado que hay que tener en el manejo de la impresión con espuma. Fue muy lindo ser testigos del meticuloso proceso mediante el que toma forma un elemento tan modesto pero tan omnipresente en nuestra vida cotidiana.
>



>
Con una gran dedidación y entusiasmo Rafael instruyó a los estudiantes y cada cual utilizó la técnica para estampar su propio mensaje. Rafael quedó aterrado de la velocidad con que los estudiantes le cogieron el tiro a la técnica y maravillado de la precisión de algunos trabajos. Al final admitió que ya estaban prácticamente listos para montarle la competencia pero nada de eso lo inhibió a compartir sus secretos: incluso les dió consejos sobre cómo y cuánto cobrar.
Le agradecemos mucho a la facultad de diseño de la Universidad de los Andes por haber hecho posible este taller, a los alumnos por la atención y buenísima onda con que escucharon a Rafael y a la estrella del evento por haber sido tan generoso al compatirnos los secretos del oficio que no es otra cosa que su fuente de sustento.
>

>
Más sobre Rafael y su trabajo aquí.
>
>
>
En la India, tal y como en América Latina, no es raro toparse en las carreteras con viejos buses y camiones que van a media marcha demorando el tráfico. La diferencia es que en la India no solo son lentos sino que además lo saben. Y lo saben tan bien que ya se ha convertido en tradición que lleven pintado en la parte de atrás el mensaje “HORN PLEASE”. Por favor pite.
Uno pita, ellos se orillan y uno sigue su camino.
Muy cívico todo, pero la verdad es que cuando uno se topa con esta especie de dinosaurios caleidoscópicos lo último que quiere es seguir de largo. Primorosamente pintados a mano hasta el último rincón, los buses y camiones indios son unas obras maestras del diseño gráfico popular y un invaluable depósito del imaginario de un enorme sector de la población local.
Lo que uno –bueno, lo que nosotros– quisiéramos es quedarnos por horas admirando sus ornamentos, desentrañando sus audaces fórmulas gráficas y combinaciones cromáticas, averiguando el porqué de esto y aquello… Pero no hay cómo: invadido el segundo carril hay que sobrepasar al dinosaurio y seguir de largo.
Por eso recibimos con tanto gusto la noticia de que Shantanu Suman, un diseñador gráfico de la Universidad de Florida, está preparado un documental al respecto. Su título, naturalmente, no podía ser otro que HORN PLEASE:
>
>
El documental se estrena en marzo, pero entretanto Shantanu ha montado un hermosísimo website en donde comparte muchísimo material documental, una pequeña parte del cual publicamos aquí. Los diseños pintados en los camiones, –explica el website– no tienen únicamente propósito estéticos, sino que muestran los puntos de vistas religiosos, sentimentales y emocionales de las personas involucradas en la industria del transporte. Viendo el respeto con que Shanatu aborda el tema y conociendo la maravilla de expresión plástica de la que estamos hablando, seguramente no podemos esperar otra cosa que una joya de documental. Estaremos atentos (:
>











>
Más información: www.projecthornplease.com
>
>
Las carreteras de Colombia están llenas de locales pintados con avisos y murales maravillosos, pero ¿cuáles son las posibilidades de que uno ponga un pie en uno de estos locales y se encuentre allí mismo con el pintor responsable de las bellezas que lo decoran?
Ese improbable golpe de suerte lo tuvimos en la víspera de año nuevo paseando por las bellísimas carretas de Boyacá.
>

>
Cerca de la población de Ventaquemada paramos en uno de los piqueteaderos que se encuentran en la vera de la carrereta: El Palacio de la Costilla. Apenas nos bajamos del carro el propietario del palacio nos ofreció una costillita de degustación que, valga la verdad, estaba deliciosa. Pero todos sus esfuerzos por hacernos sentar fueron inútiles: eramos incapaces de concentrarnos en nada distinto a lo que sucedía por encima de su hombro en un parqueadero contiguo al local. Tras haberlo recostado contra una volqueta azul, un señor le acicalaba el uniforme a un gigantesco anciano vestido de uniforme militar.
El anciano resultó ser el presidente de Nicaragua. Pero no era el tinte político lo que hacía descomunal a este añoviejo, en Colombia, como en otros lugares del América Latina, es habitual que los añoviejos hagan alusión a los protagonistas de la coyuntura política del momento. Lo raro era, por una parte, sus dimensiones: los muñecos de añoviejo suelen construírse a partir de prendas de vestir que ya están demasiado viejas para ser usadas, de modo que tienden a tener el tamaño de un ser humano. El presidente de Nicaragua sin embargo superaba los dos metros de altura.
El otro elemento extraño era el nivel de detalle y dedicación con que había sido elaborado: la cabeza no era ni un coco, ni una media velada, ni un tarro de pintura, era una cabeza esculpida en papel maché y luego pintada cuidadosamente. El traje de este gigante no era un uniforme deshechado por algún recluta: las manchas camufladas de los pantalones y la camisa habían sido pintadas una a una en al menos cinco tonos distintos.
Nada en la confección de este añoviejo era facilista, era evidente que detrás de él había un esmerado y talentoso artesano. Para nuestra suerte, ese artesano no era otro que aquel señor de suéter y gorra que ahora le daba los toques finales.
>

>
José Ignacio Gaona, “Nacho”, es el nombre del autor de este maravilloso presidente de Nicaragua que sería consumido por las llamas pocas horas más tarde. Según nos contó, se trató de un encargo que le hicieron los propietarios de El Palacio de la Costilla para participar en el concurso de año viejos que se celebra todos los años en este municipio de Boyacá.
No era la primera vez que El Palacio de la Costilla y Nacho trabajan juntos: Nacho es algo así como el publicista de cabecera del local. Por ejemplo, a pocos metros de donde estaba el presidente están los baños públicos del local. Estos fueron señalizados por Nacho con las consabidas figuritas humanas, pero las pintó con tal primor y delicadeza, les puso tanto “arte” y cariño, que ni siquiera tiempo después cuando a algún genio se le ocurrió poner unos innecesarios avisos en acrílico, los dueños del local fueron capaces de prescindir de ellos.
Pero lo notable de los baños del Palacio de la Costilla no son solamente las figuras, también están las decisiones de color. Los baños son dos bloques de concreto que Nacho fondeó en una encantadora combinación de tonos que se repite mucho en las zonas rurales de Cundinamarca y Boyacá: azul “cielo” y un rosado que recuerda la curuba, una de las frutas características de la región.
La mezcla de delicadeza y audacia y la orgullosa impronta personal que había tanto en los baños y en el añoviejo, sería apenas un calentamiento para lo que Nacho estaba por mostrarnos.>
>


>
Dejamos el parqueadero y seguimos al pintor hacia un comedor que, algo escondido detrás de las parrillas y las mesas con sombrillas que daban contra la carretera, resulta ser algo así como la parte más formal o “elegante” del Palacio de la Costilla.
Las paredes de este comedor están pintadas con tonos que solo podríamos definir como cremoso-fluorescentes. Rosas, verdes y amarillos como fondo y una sensacional franja anaranjada (anaranjado uchuva, otra fruta local) delinéandolo todo: el techo, los nichos, hasta los marcos de las puertas.
Tres dibujos hay en el comedor. Ubicado frente a la puerta, el primero que salta a la vista es un rótulo que uno podría despachar como un simple compendio de todos los clichés con que se suele representar lo boyancese (la campesina con sombrero, falda y alpargata, el vocablo sumercé…) sino fuera porque está resuelto con toda la delicadeza y fineza de una estampa costumbrista:
>

–José Ignacio Gaona, pintor y publicista. El Palacio de la Costilla, Ventaquemada, Boyaca, 2012.
>
Los otros dos dibujos son, literalmente, gloriosos. A la izquierda, como quien flanquea un Santo Grial o un Sagrado Corazón de Jesús, dos querubines-arepa-en-mano flotan alrededor de un tomacorriente. Y a la derecha, iluminado por una ventana, está el éxtasis, la epifanía, la obra maestra, la razón por la cual hay que ir al Palacio de la Costilla.
Armado de un escalofriante cuchillo Cristo preside la última cena (a propósito, ¿hay en toda la historia del arte una imagen de Cristo con un cuchillo en mano?). Esta vez él y sus apóstoles no cenarán pan y vino: sobre la mesa está dispueto un banquete boyacencence consistente en arepas, mazorca, morcilla, longaniza y una gigantesca costilla.
Un apóstol le da gracias al cielo, otro se lleva la mano a la frente y como previendo la indigestión que se viene parece pensar “Juemadre, ¿de verdad nos vamos a comer todo eso?”. Pero no tiene porqué temer, el hijo de Dios en su inmensa sabiduría ha traído a la fiesta una gigantesca gaseosa para bajar el banquete.
La gaseosa es tan grande y tan protagónica, está ubicada en un lugar tan singular de la escena (se para junto a la mesa como un comensal más) que hay que hacer el ejercicio de contar uno a uno a los doce apóstoles para asegurarse de que Nacho no puso a Cristo, en su última noche en la tierra, a obrar el milagro de transmutar a un apostól en un litrón de Colombiana Postóbon. Un gracioso atrevimiento que no tendría nada de extraño en este fenomenal pintor y publicista boyascence que la divina providencia nos puso en el camino.
>

>
>
Una de las grandes alegrías que tuvimos durante el 2012 fue haber sido incluidos en NUEVO MUNDO NUEVO, una bellísima publicación que se distribuyó entre los asistentes a la conferencia TED 2012 (Edimburgo, Escocia) y que buscaba, según la propia definición de los editores, “echarle un vistazo no-exhautivo a la creatividad latinoamericana contemporánea”.
Mediante una serie de reportajes hechos a un puñado de proyectos de distinta naturaleza los editores quisieron mostrar cómo la combinación de creatividad y rebusque está, como siempre, jugando un papel importante al momento de definir el perfil de la Latinoamérica actual. Así fue que Populardelujo terminó compartiendo páginas con el proyecto editorial Eloisa Cartonera de Argentina, el festival Por el medio de la calle de Venezuela, el Micromuseo del Perú, Start-Up de Chile, Sesc del Brasil, una conjunto de iniciativas digitales en México y el proyecto continental Tipos Latinos.
>>
>
Detrás de la edición de NMN estuvieron Gopher y Tóxico, dos proyectos culturales liderados por dos “TED Fellows”: el venezolano Lope Gutiérrez-Ruiz (junto con su socio / partner Michu Benaim) y la mexicana Gabriella Gómez-Mont, respectivamente. Qué es un Ted Fellow se preguntarán ustedes. Pues nada más que “a young world-changer and trailblazer who have shown unusual accomplishment and exceptional courage.” Nada mal, ¿eh?
El inspirado diseño gráfico de NMN estuvo a cargo de In-House International, quienes llegaron a un nivel de dedicación y detalle tal que desarrollaron una fuente tipográfica distinta para introducir cada uno de los proyectos reseñados. Nosotros no pudimos quedar más contentos con la fuente que nos correspondió (:
NMN fue posible gracias al patrocinio de Taxidermie y The Lift.





>
Nos sentimos muy alagados de haber sido tenidos en cuenta por Gopher y por Tóxico y nos honró mucho haber estado hombro a hombro con proyectos tan chéveres y meritorios. También le agradecemos mucho a Michu Benaim, quien estuvo a cargo de reseñar a Populardelujo. Michu nos escuchó pacientemente, se mació un par de documentos que le envíamos, y terminó componiendo un cuidadoso artículo que por fortuna subrayó una de las ideas claves detrás de todo lo que hacemos: mirar la gráfica popular con respeto y dignidad es una forma, simbólica pero muy poderosa, de empezar a sanar el clasismo que todavía abunda en nuestras sociedades. Los interesados le pueden echar una leída aquí.
Por lo demás, nos encanta pensar en el sacudón que debieron experimentar los asistentes a TED cuando en el medio del frío y la solemnidad edimburguesa (es pura imaginación especulativa, nunca hemos estado por allá), les saltaron a las narices dos de la piezas más queridas de la colección Populardelujo: el tigre aerografista del maestro barranquillero William Gutiérrez y el Pargo Rojo autoría del ecuatoriano don Jorge Montesdeoca. Todo reforzado, por si las dudas, con dos joyas de la gráfica popular bogotana: el extraordinario Pedro Infante del desaparecido pintor “Velasquez” y el langosta-cheverón del pintor Edgar Muñoz.
>

>
El PDF completo de NUEVO MUNDO NUEVO está disponible aquí.
>
>
>>
Hoy 12 de diciembre se celebra el día de Nuestra Señora de Guadalupe patrona de México y patrona de América.
Hoy como todos los 12 de diciembre un multitud gigantesca hace el peregrinaje hasta el cerro de Tepeyac, un lugar en inmediaciones de Ciudad de México en donde según los católicos la Virgen María se le apareció en 1531 a Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un chichimeca nacido en Texcoco. La aparición, real o ficticia, de la Virgen a un nativo fue fundamental para fusionar de una vez y para siempre los cultos indígenas y católicos y pavimentó el camino para el triunfo definitivo de la evangelización y la conquista española.
Según cuentas de la fotógrafa mexicano-británica Alinka Echeverria son seis millones de personas las que hacen el peregrinaje a Tepeyac cada año. En un serie titulada The Road to Tepeyac Alinka fotografió a cientos de ellos llevando a cuestas el ícono y luego los recortó de su contexto convirtiéndolos prácticamente en íconos en sí mismos.
>







>
Más información sobre The Road to Tpeyac de Alinka Echeverria, aquí.
>
>
Estuvimos hace unos días por Buenos Aires y le hicimos este regalito a Popdelux en unos de los maravillosos anticuarios de la estación de tren de Maipú (:
>

>
>

>
En una buena medida es a este caballero a quién se le debe el éxito que tuvieron las actividades que realizamos hace un par de semanas en Buenaventura en el marco del programa Obra Viva del Banco de la República.
El Shago, uno de los pocos publicistas de esta ciudad del Valle del Cauca que todavía trabaja a mano, no solo se fajó un taller de avisos sensacional sino que nos abrió las puertas de su casa, nos presentó a su familia, nos habló mucho sobre el oficio del pintor y molió duro y parejo con nosotros toda la semana para que cada una de las actividades estuviera llenas de detalles inolvidables.
Por ejemplo, le propusimos producir una serie de recordatorios para los asistentes al taller y el hombre asumió en el encargo con toda dedicación. Cada asistente se llevó para su casa una credencial en donde El Shago plasmó –dentro de un papiro, un recurso gráfico que es prácticamente su sello personal– algunas de sus convicciones espirituales.
>

>
El nombre de pila de ‘El Shago’ es Santiago Bueno. Nació en Buenaventura y fié el único de los 41 hijos del pintor ‘Carajo’ que heredó su talento para la pintura. Los audaces letreros de El Shago son inconfundibles y es evidente que detrás de ellos hay una persona que siente un orgullo profundo por la expresividad propia del tabajo manual. Un orgullo que confirma cuando dice cosas como –Yo no me comprometo a hacer nada que no pueda hacer con mis manos.
>>

>
Y aunque su especialidad indiscutible es la letra cursiva dibujada con brocha o con pincel, El Shago, como bien lo hace notar su esposa Yisel, es un publicista integal: asesora a sus clientes y salpica los trabajos con frases de su autoría.
A menudo esas frases son citas bíblicas: El Shago es una persona profundamente espiritual que alterna su trabajo de pintor con el de predicador y que tiene muy claro que su talento, su familia y “las grandes cosas que están por venir” hacen parte del gran plan que Dios ha trazado para él.
>

>
Fue un gran privilegio haber conocido a El Shago y le agradecemos que nos haya tratado tan bien y nos haya seguido la corriente con toda esta historia. Ojalá un día nos veamos de nuevo y podamos hacer que más gente se contagie de su energía, su optimismo y su talento.
La Colección Populardelujo se enorgullece de tener entre su acervo una serie de pinturas que le comisionamos a El Shago. Una de ellas es este estupendo autorretrato en donde Santiago se las arregló para condensar en una sola imagen sus grandes adoraciones: Dios, su familia y su oficio.
>

>
Para leer más sobre las actividades realizadas por Populardelujo en Buenaventura, click aquí.
>>
>
Dos publicistas que todavía trabajan a mano fueron las estrellas centrales del taller y la muestra que hicimos el mes pasado en Buenaventura en el marco del programa Obra Viva del Banco de la República. Uno de ellos fue don José Félix Rodríguez. A continuación un pequeño perfil de este ilustre caballero.
>
>
José Félix Rodríguez hace parte de la vieja guardia de la publicidad manual en Buenaventura. Empezó su carrera en una época en que el 100% de la publicidad de la ciudad se hacía a mano y aunque alguna vez se matriculó en unos cursos de mercadeo y publicidad, buena parte de lo que sabe lo aprendió del pintor ‘Yoyo’, uno de los grandes publicistas de aquellos días. Quizás por eso José Félix no tiene problema en compartir sus conocimientos: –Yo nunca he sido egoísta, no soy celoso con lo que sé, cuando le veo la vocación a una persona yo le ayudo y le enseño a pintar.
Avisos, pendones y pasacalles es lo que más le piden, pero cuando surge la oportunidad José Félix también hace bodegones y paisajes por encargo. Su inspiración suele ser el entorno que lo rodea: toma apuntes en lápiz cuya representación afina luego en el taller con la ayuda de papeles, revistas y recortes que ha ido acumulando con el tiempo. Por ejemplo, una de las pinturas que le comisionamos para la muestra que hicimos en la Universidad del Valle fue el resultado de combinar un afiche de frutas con una foto minúscula de la bahía de Buenaventura que aparece en la portada del directorio telefónico de la ciudad.
>


>
En lo que tiene que ver estrictamente con publicidad y señalización la especialidad de José Félix es la letra mayúsucula hecha en plantilla. Dibuja la letra sobre un cartón, la corta con un bisturí y luego utiliza los cartones perforados a manera de molde. Con esta técnica ha hecho trabajos para colegios, guarderías, restaurantes y demás.
Con la ayuda de su esposa que es costurera, José Félix está por incursionar en el necogio de los avisos de MINUTO A CELULAR sobre tela fluorescente. Su aspiración en el largo plazo sería tener una galería/taller (–Con caballetes, subraya) en donde pueda trabajar más seriamente y pasar los secretos del oficios a la siguiente generación.
>

>









